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Qué es churrerIA

Esta página es una síntesis pública curada de los contratos y directrices vigentes. El manual no reproduce instrucciones internas ni depende de un runtime concreto.

La metáfora

churrerIA es un arnés agéntico cuyo nombre nace de una metáfora deliberada: un sistema en el que la inteligencia artificial fríe churros. Es decir, produce piezas concretas, repetibles y de calidad medible. La metáfora no es decorativa: marca la frontera entre la promesa abstracta de la IA (“podría hacer cualquier cosa”) y el compromiso operativo del arnés (“hace exactamente esto, así, con estos controles”).

Igual que una churrería tiene maestros churreros, recetas, hornos y horarios, churrerIA tiene agentes, directrices, un ciclo de desarrollo y gates humanos que firman lo construido antes de servirlo.

Las dos fases del arnés

El arnés se construye en dos fases con ambición creciente:

  • Fase 1 — Asistente agéntico con humano en el bucle. Cada agente se invoca dentro de un entorno con humano supervisor. El humano (titular del arnés) gobierna decisiones estructurales, firma los gates internos y modera las conversaciones con quien encarga el producto. Los agentes ejecutan, proponen, redactan, validan; el humano corrige y aprueba.
  • Fase 2 — Director autónomo. El humano cede al Director del arnés la orquestación del ciclo extremo a extremo. El Director despierta agentes, gestiona cruces entre ellos, decide retrocesos, mantiene la trazabilidad y solo escala al humano cuando un gate de Stakeholder lo exige. La fase 1 es el camino aprendido; la fase 2 es el destino operativo.

Vertebración por carriles y agentes

El arnés se organiza en cuatro carriles que cubren todas las dimensiones de calidad del software que produce:

  • Arquitectura — modularidad, contratos, resiliencia, decisiones técnicas que viven en ADRs.
  • Calidad funcional — niveles de prueba, criterios de aceptación, gates de promoción, gestión de bugs.
  • Observabilidad — instrumentación, métricas, alertas, ventana de observación post-despliegue.
  • Usabilidad — accesibilidad, microcopy, consistencia visual, prueba con usuarios.

Cada carril tiene un agente propietario y reglas firmes documentadas. Sobre estos carriles trabajan ocho agentes con responsabilidades cerradas — Product Owner, Director, Arquitecto, UX, Backend, Frontend, SRE y QA — coordinados por un ciclo de desarrollo de seis etapas con gates humanos al inicio y al cierre.

Objetivo del arnés

Un sistema reproducible para construir software de calidad con agentes IA y supervisión humana mínima necesaria. Reproducible significa que dos proyectos distintos siguen el mismo ciclo, firman los mismos gates y producen evidencia comparable. Calidad significa que cada pieza está cubierta por tests, validada por humanos en los puntos críticos y observada después del despliegue. Supervisión humana mínima necesaria significa que el humano interviene donde su criterio es insustituible — apertura de necesidades, firma de dirección visual, aprobación de promoción a producción — y se retira del resto.

Un contrato, varios runtimes

Cada agente conserva un contrato estable: responsabilidades, límites, piezas canónicas y condiciones para rechazar un encargo incompatible. El motor lo proyecta sobre el runtime disponible para esa ejecución. Por eso una herramienta concreta puede servir de runner de una vía sin convertirse en requisito del arnés ni redefinir el rol del agente.